17. Octubre 2007

Ciclo de películas previas al seminario

Centro de Arte y Cultura, Modulo 7 - Piso 7 - Universidad Jorge Tadeo Lozano.

El pasado 8 de octubre iniciamos el ciclo de películas que Ken Dancyger ha considerado de interés para el tema que abordará durante el desarrollo del mismo. La muestra es de carácter gratuito y académico, las personas interesadas en asistir deberán presentar carné vigente de la Universidad Jorge Tadeo Lozano o haberse preinscrito previamente al seminario. Ese día tuvimos la oportunidad de ver Exotica (Exótica), del canadiense Atom Egoyan; una película en la que el espectador debe reconstruir las piezas de la historia y descifrar la ambigüedad de los personajes.

Las otras películas que proyectaremos son:

  • Lunes 22 de octubre, 5:00 PM: A place in the sun (Un lugar en el sol) del director estadounidense George Stevens, del año 1951.
  • Lunes 29 de octubre, 5:00 PM: Wonder Boys (Jóvenes Prodigiosos); director: Curtis Hanson, Estados Unidos, 2000.
  • Martes 6 de noviembre, 5:00 PM: Once were warriors (Somos guerreros); director: Lee Tamahori, Nueva Zelanda, 1994.

19. Septiembre 2007

Michel Marx/Ariel Rotter: jurados del FDC 2007 en desarrollo de guión

Ariel Rotter, realizador argentino, que ha obtenido importantes reconocimientos como director de filmes como El otro y Solo por hoy y Michel Marx, guionista y escritor francés, que se ha destacado por sus estrechas relaciones con latinoamericana a través de cursos, talleres y seminarios dictados en países como Uruguay, Colombia, entre otros, hacen un balance del proceso de selección para escoger a los ganadores del estímulo a desarrollo de guión otorgado por el Fondo de Desarrollo Cinematográfico.

Según Marx, las sesiones de pitch realizadas a los proyectos finalistas fueron claves para revelar no solo las historias como tal, sino que mostraban lo más importante: las motivaciones para escribir los guiones en cuestión y principalmente, quienes eran los potenciales guionistas.

Rotter y Marx afirmaron que muchos proyectos abordaban temáticas sociales pero a la vez sugerían un tono intimista. Para ellos el problema no es la supuesta reiteración de temáticas de violencia que cierto sector del público y la crítica colombianos afirman estar agotadas, sino lograr un tratamiento específico y particular para abordar el difícil contexto.

Rotter dijo que fue una buena experiencia. “Lo peor hubiera sido atravesar todo este esfuerzo económico, así como de tiempo de los jurados y de la gente que intervino, y quedarse con la sensación de que no había nada”. El jurado buscaba propuestas viables con acentos particulares; agrega Rotter: “lo positivo fue encontrar cinco o seis guiones que cuentan un universo particular dentro de temas que de algún modo se repiten en la mayoría de los proyectos”.